Cómo preparar un juicio por accidente de tráfico

Cómo preparar un juicio por accidente de tráfico


Aprovecha nuestros más de veinticinco años de experiencia como abogados para saber cómo preparar un juicio por accidente de tráfico de manera correcta.

En nuestro monográfico de hoy os daremos unos cuantos tips para explicar cómo preparar un juicio por accidente de tráfico. Muchos de estos consejos también son válidos para afrontar la preparación de cualquier otro tipo de procedimiento judicial.

Aprendiendo cómo preparar un juicio

En Abogado Accidentes Tenerife solemos contar cada año, además de con la plantilla de letrados habitual, con algunos estudiantes de la Escuela de Práctica Jurídica que han elegido acabar su curso formativo con nosotros y empezar así a tomarle el pulso a esta profesión.

A lo largo de la estancia de estos jóvenes con nosotros durante las 700 horas estipuladas por convenio con la Escuela, se les imparten varios cursos programados por nuestra directora ejecutiva. Uno de los que mayor aceptación tiene entre los estudiantes es el que en extracto os ofrecemos hoy: cómo preparar un juicio por accidente de tráfico.

Cómo NO preparar un juicio

Una de las mejores formas de prepararse para un juicio que pueda tener un abogado pasa por saber lo que no debe hacer bajo ningún concepto.

En FM Abogados Tenerife tenemos nuestra particular trilogía de prácticas prohibidas a la hora de preparar una vista:

  • Los juicios se preparan como mínimo una semana antes de celebrarse, sin perjuicio de que el último día se repasen. Nada hay peor que afrontar la preparación de una vista con prisas, o caer a última hora en que nos vendría bien un documento que ya no tenemos tiempo de solicitar.
  • Las entrevistas preparatorias con peritos y clientes, en cambio, se deberían realizar entre dos y tres días antes de la vista. Ni con demasiado retraso, por si surge alguna vía de aportación probatoria que requiera algo de tiempo, ni con demasiada antelación, para evitar que se olviden consejos y pautas dados en las reuniones.
  • La preparación de un juicio no se termina, sino que se abandona. Dicho de otra forma: nunca una vista estará lo suficientemente preparada, siempre habrá algo que mejorar (una pregunta clave, una consulta sobre la etiología de una determinada lesión, un plan b (y c) ante la posibilidad de que el testigo mude su declaración, etc. Es decisión del abogado decidir cuándo tiene el pleito suficientemente controlado, y de esa decisión muchas veces dependerá el color de la sentencia. A veces compruebo con consternación que letrados con mucha menos preparación y experiencia que yo dedican a duras penas una hora a preparar un juicio por accidente de tráfico de cierta complejidad, cuando éste que suscribe no recuerda haber dedicado menos de cuatro hasta al asunto más sencillo.

Tipos de Juicio

Es importante para saber cómo preparar un juicio por accidente de tráfico determinar si el procedimiento en cuestión es un juicio verbal o un ordinario.

Si estamos ante un verbal (lo que sucederá si reclamamos menos de seis mil euros) la proposición de pruebas se hará en unidad de acto con la vista principal. Si en cambio nos hallamos ante un ordinario (reclamamos más de seis mil euros) previo al juicio habremos celebrado una audiencia previa en la que habremos solicitado que se lleven a cabo una serie de medios de prueba.

En función del tipo de juicio deberemos tener algunas cosas en cuenta:

  • En un ordinario sabemos a ciencia cierta qué medios de prueba se llevarán a cabo y cuáles no. En un verbal no sabremos hasta el día de la vista si la contraparte nos aparece con alguna prueba sorpresiva, ni tendremos la seguridad de que el juez admita las pruebas que podamos aportar.
  • En un verbal siempre deberá comparecer nuestro cliente. En cambio, en un ordinario, si la contraparte no pide la testifical de nuestro mandante, éste queda dispensado de acudir a la vista (cosa distinta es que -sobre todo en temas graves- nos interese que el juez le ponga cara a la víctima y en consecuencia sugiramos al cliente que asista si es que se ve capaz de superar los miedos ante un juicio)

El orden de la preparación de un juicio

Uno de los errores a la hora de prepararse una vista oral pasa por dedicar la primera parte de nuestro tiempo a releer nuestra demanda, resumirla e ir buscando argumentos y pruebas que sostengan todas las cosas que en la misma se piden.

Esto es un error, porque de media dos de cada tres contestaciones a la demanda contienen un allanamiento parcial. Esto es, el abogado del seguro muestra su conformidad con parte de nuestras pretensiones.

Por lo tanto, es una pérdida de tiempo invertir el ídem en reforzar puntos sobre los que ambas partes están de acuerdo.

Y es por esa razon que los juicios (obviamente cuando representamos al demandante) se empiezan a preparar leyendo la contestación a la demanda.

1) Puntos de conflicto

El primer paso es sencillo: Hacemos una relación básica de los puntos de disconformidad que presenta la contraparte. Por ejemplo:

  • Discuten la culpa
  • O no discuten la culpa, pero sí la intensidad, y en consecuencia el importe de la indemnización, por falta de nexo causal.
  • O meramente discuten las secuelas, o las secuelas y el tipo de lesiones temporales (nos dan días básicos en lugar de moderados)
  • Etc

2) Veo tus cartas

El siguiente paso de nuestra guía sobre cómo preparar un juicio por accidente de tráfico pasa por analizar la solidez de las pruebas que ha presentado la aseguradora para apoyar los puntos de conflicto planteados.

Por ejemplo, si nos alegan falta de intensidad seguramente habrán presentado un informe de biomecánica, que será ratificado el día de la vista.

Y así sucesivamente: pericial médica si nos discuten lesiones. Testificales, atestados, recontructores si rebaten la culpa, detectives si alegan algún tipo de fraude o exageración de la víctima, etc.

Una buena parte del arte y la ciencia de preparar un juicio pasa por saber desarrollar una doble acción llegados a este punto.

A) Encontrar las debilidades o inconsistencias de las pruebas ajenas

Por poner un caso habitual, cuando nos topamos con un informe de peritos biomecánicos, en lugar de dejarnos deslumbrar por la terminología científica, lo que hemos de analizar es cómo han tomado los datos que integran las variables posteriores. Así, podemos darnos cuenta de que tanto despliegue logarítmico apenas parte de la foto de un coche y la factura de otro, y que el modelo de vehículo que se rescata de la base de datos no coincide con ninguno de los intervinientes en el accidente de tráfico.

Otro de los trabajos habituales si nos discuten el monto indemnizatorio pasa por cotejar el informe pericial médico del contrario con toda la documentación asistencial obrante en autos. Es importante, para preparar luego un interrogatorio competente, hacernos un timeline del tratamiento con las fechas importantes, diagnósticos de evolución, resultados de pruebas, etc.

B) Reforzar los puntos débiles

Ahora toca repasar las pruebas que hemos aportado (y en el caso de un juicio verbal plantearnos las que cabría aportar) a la vista de las alegaciones de contrario.

Posiblemente, tal como decíamos hace unos párrafos, nos demos cuenta que buena parte de los documentos probatorios, al no haber discusión de adverso sobre los mismos, devienen en inútiles. Podemos apartarlos y centrarnos en aquéllos que nos habrán de servir para reforzar las posiciones que la parte contraria ha puesto en duda.

Es aconsejable, al hacer este examen, tener a mano un folio o un archivo de Word (en FM Abogados Tenerife tenemos una plantilla para esto) donde iremos apuntando y clasificando dudas e inconsistencias. Por ejemplo, reservemos un espacio para cuestiones que queremos aclarar con el cliente (“¿realmente el vehículo cuya factura de reparación reclama está a nombre de su mujer?” “subsidiariamente comprobar si están en gananciales y lo adquirió constante el matrimonio”) o términos que deberemos repasar con el perito valorador, etc

Elaborando el borrador de la vista

A estas alturas ya deberíamos tener una idea bastante clara de los puntos fuertes y débiles de nuestro caso. El siguiente paso de este tutorial sobre cómo preparar un juicio por accidente de tráfico es elaborar un borrador o esquema tanto de las preguntas que vamos a hacer a nuestros testigos y peritos como a los contrarios. También podemos ir esquematizando alguna idea simple pero potente que podamos utilizar en nuestro trámite de conclusiones.

Es muy importante estructurar las preguntas, ordenarlas por criterios que facilten la asimilación de la mayor parte de información posible por parte del juez. Hemos de pensar que su Señoría suele dedicar mucho menos tiempo que nosotros a estudiar el expediente judicial, y además lo habitual es que celebre nuestro juicio el mismo día que otra media docena más.

Por lo tanto, todo nuestro trabajo y despliegue ha de tener como fin último llegar a tres o cuatro conclusiones fáciles de aprehender y que nos permitan ganar el juicio.

Intercambiando información

A mí personalmente me funciona, una vez elaborado el borrador del juicio, dejarlo “reposar” durante unos días y ocuparme en otros menesteres.

Luego, dos o tres días antes del juicio, me entrevisto con los peritos y testigos que haya aportado. Si la parte contraria ha pedido la declaración de los clientes, los cito. Si no, meramente mantengo una conversación telefónica para aclarar algún punto confuso que pueda convenirme saber, o directamente para tranquilizar al cliente y que perciba que su tema está siendo atendido.

Con los diferentes intervinientes en el pleito se debe tener una comunicación en un doble sentido:

  • Por un lado, ellos nos deben explicar cuestiones oscuras. Es por ejemplo el tipo de requerimiento que le exijo a los peritos: que me traduzcan a lenguaje para legos sus conclusiones, que me orienten sobre qué preguntas sería bueno realizarles, de qué forma poner en aprietos a la contraparte, etc.
  • Por otro, es el abogado el que debe poner sobre la mesa la estrategia a seguir, de tal forma que tanto peritos como testigos y clientes se ajusten al enfoque que nos interesa dar al asunto. En este sentido el abogado es como un director de orquesta que cuida que ningún instrumentista desafine o vaya por libre.

Y a grandes rasgos, estas serían las pautas importantes sobre cómo preparar un juicio por accidente de tráfico. Obviamente, cada caso es diferente, y también lo es la dificultad. Lo importante, como decimos, es no comparecer nunca en una sala de vistas dejando a la improvisación parte del trabajo que deberíamos haber llevado a cabo.