Responsabilidad civil del propietario no conductor en accidente

La responsabilidad civil del propietario no conductor en accidente de tráfico con el baremo 2016

Si le dejo mi coche a alguien y tiene un accidente, ¿cómo queda con el nuevo baremo la responsabilidad civil del propietario no conductor?

Es una de las viejas fuentes de discusión en artículos jurídicos y tribunales de justicia: ¿existe la responsabilidad civil del propietario no conductor de un coche o moto respecto del daño efectuado con el mismo por un tercero?

El nuevo baremo de tráfico dice lo siguiente al respecto en la nueva redacción del artículo 1.3 de la ley sobre responsabilidad civil y seguro:

 

3. El propietario no conductor responderá de los daños a las personas y en los bienes ocasionados por el conductor cuando esté vinculado con este por alguna de las relaciones que regulan los artículos 1.903 del Código Civil y 120.5 del Código Penal. Esta responsabilidad cesará cuando el mencionado propietario pruebe que empleó toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño.
El propietario no conductor de un vehículo sin el seguro de suscripción obligatoria responderá civilmente con el conductor del mismo de los daños a las personas y en los bienes ocasionados por éste, salvo que pruebe que el vehículo le hubiera sido sustraído.

Hemos de decir en primer lugar que el artículo permanece inalterada respecto a la antigua regulación. Por lo tanto, la responsabilidad civil del propietario no conductor en accidente de tráfico del propietario no conductor se dará si:

    1. El propietario está vinculado con el conductor por alguna de las relaciones contempladas en el artículo 1.903 del código civil, a saber: 
      1. Padres e hijos bajo su custodia.
      2. Tutores y menores o incapacitados.
      3. Propietarios de un negocio frente a sus empleados en ejercicio de sus funciones
  1. Propietario y conductor tienen una vinculación de las previstas en el artículo 120.5 del Código Penal, esto es: 
    1. El propietario y sus dependientes, representantes personas autorizadas, si éstas cometieran un delito al utilizar el vehículo (como tener un accidente superando los niveles de alcoholemia permitidos o causar daños huyendo de la policía tras atracar un comercio)

El nuevo baremo -al igual que el antiguo- establece una segunda condición para que exista responsabilidad civil del propietario no conductor, y es que exista culpa de dicho propietario, o, dicho de otra manera, a que éste no haya obrado como un “buen padre de familia”.

Lo de la “diligencia del buen padre de familia” es un concepto jurídico que viene del derecho romano, y que viene a referirse a aquéllas cosas que una persona sensata y responsable haría o no haría. Por ejemplo: si yo soy propietario de una empresa y uno de mis trabajadores tiene un accidente de tráfico con uno de los vehículos de nuestra flota comercial, quedaré exonerado de cualquier responsabilidad si acredito que el vehículo estaba en condiciones óptimas, había pasado la itv, tenía sus papeles en regla y estaba al día en mantenimiento, y que asimismo el conductor tiene la edad y el carnet adecuado para conducir ese tipo de vehículos, y por la empresa se respetan los turnos de descanso y condiciones de trabajo adecuadas para evitar situaciones de riesgo.

Por el mismo principio, no existiría responsabilidad civil del propietario no conductor si demuestra que no sabía que aquella persona a la que dejó su coche pensaba cometer un delito con el mismo, o existía una posibilidad razonablemente alta de que así fuera (sería el caso del hijo que se toma unas copas con unos amigos y luego le pide el coche a su padre para seguir de fiesta)

Responsabilidad civil del propietario no conductor y vehículo sin asegurar

El artículo 1.3 introduce una coletilla por la que se declara la responsabilidad civil del propietario no conductor en caso de que el vehículo no estuviera asegurado, salvo en caso de que dicho vehículo hubiera sido sustraído, hecho que se deberá acreditar con la oportuna denuncia, a ser posible presentada con anterioridad al accidente o hecho delictivo que se cometa con dicho vehículo.

Hay que resaltar que en este supuesto (vehículo sin seguro) no es preciso que entre propietario y conductor exista ninguna de la vinculaciones anteriormente examinadas, bastando con el acto voluntario de ceder su uso a un tercero sin la debida diligencia del padre de familia, por cuanto es obvio que cualquier daño que ocasione dicho vehículo no estará amparado por un seguro privado.

Recordaremos que en caso de que se producta un accidente de tráfico careciendo el vehículo causante del preceptivo seguro obligatorio, interviene el Consorcio de Compensación de Seguros (artículo 11 de la Ley de responsabilidad civil y seguro) para hacerse cargo de las indemnizaciones frente a terceror por lesiones y daños materiales. Una vez reparado el daño, el Consorcio interpondrá una acción de repetición frente a los responsables del accidente, en este caso el conductor y el propietario.

Responsabilidad civil del propietario no conductor y desaparición de los juicios de faltas

Decíamos al principio de este artículo que el nuevo baremo no introduce novedades respecto a la regulación de la responsabilidad civil del propietario no conductor. No obstante, la despenalización de la reclamación de indemnización por lesiones en accidente de tráfico ha conllevado una importante variación en este tema.

Me explico: hasta la última reforma del código penal, la reclamación de indemnización por lesiones comenzaba con una denuncia en el juzgado de guardia. Dicha denuncia debía interponerse necesariamente frente al conductor responsable del siniestro, su aseguradora, y frente al propietario del vehículo como responsable civil directo. Esta obligatoriedad de incluir en el litigio al propietario no conductor nace del antiguo artículo 120 del código penal, que indica que son responsables civiles subsidiarios:

5.º Las personas naturales o jurídicas titulares de vehículos susceptibles de crear riesgos para terceros, por los delitos o faltas cometidos en la utilización de aquéllos por sus dependientes o representantes o personas autorizadas.

Podemos comprobar que el propietario no conductor en el seno de un juicio de faltas no tiene la posibilidad de escapar a su responsabilidad alegando no reunir ninguna de las relaciones con el conductor a la que antes hacíamos referencia, ni acreditando que actuó con la diligencia de un buen padre de familia. Bastaba que quedara acreditada la culpa del conductor para que automáticamente fuera considerado responsable subsidiario.

Tras la reforma del código penal la única jurisdicción competente para reclamar una indemnización por lesiones en accidente de tráfico es la civil. Por lo tanto, y salvo en los casos expuestos a principio del presente artículo no existirá responsabilidad civil del propietario no conductor, extremo que los abogados especializados en accidentes como FM Abogado Accidente Tráfico Tenerife deberemos tener en cuenta a la hora de determinar quiénes han de tener la consideración de demandados.

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