accidente de tráfico con Generali

Accidente de tráfico con Generali, la aseguradora bucle

El día de la marmota: Accidente de tráfico con Generali

Relatamos nuestra experiencia en la tramitación por lesiones de un accidente de tráfico con Generali, y la estrategia de esta aseguradora al negociar.

Vamos a relatar en este artículo lo que vendría a ser la reclamación estándar de indemnización por un accidente de tráfico con Generali. Las observaciones que siguen no corresponden a un siniestro aislado, sino a docenas de procedimientos que a lo largo de 2016 hemos llevado en Abogado Accidentes Tráfico Tenerife contra esta compañía de seguros.

Y es que desde el nefando baremo de tráfico 2016, que a su vez ponía la puntilla a la despenalización de los accidentes de circulación, cada compañía de seguros ha desarrollado su propia estrategia para no hacer frente a sus obligaciones de pago respecto de las víctimas de sinistros. Así, si ha tenido un accidente de tráfico con Generali como contraria, prepárese para algo parecido al caso tipo que les vamos a relatar.

Accidente de tráfico con Generali: Buscando a Nemo

Si alguien quiere saber qué fue de Dory, la olvidadiza pez cirujano de la película de Pixar Buscando a Nemo, he de decirles que tengo fundadas sospechas de que ha pasado a formar parte de la plantilla de siniestros de Generali. Y si creen que exagero les cuento:

Lo primero que hacemos en FM Abogados Tenerife una vez un cliente nuevo nos confía la gestión de su indemnización es realizar una reclamación inicial a la compañía de seguros responsable poniéndole al corriente de las cuestiones relativas al siniestro que por ley hemos de comunicar. Cuando se trata de un accidente de tráfico con Generali, lo habitual es que unos días después el tramitador de la aseguradora nos remita vía mail una respuesta motivada indicando que no pueden ofertar documentación alguna porque están a la espera de la siguiente documentación:

  • Documentación médica del lesionado.
  • Factura, presupuesto y fotos del vehículo en que viajaba.

Solemos contestar a esta comunicación remitiendo la documentación médica más reciente, si no se entregó con la reclamación inicial. Asimismo le explicamos al tramitador que al no ser abogados de compañía y haberse aplicado convenio por los daños materiales, es a la aseguradora del cliente a quien han de solicitar el peritaje, factura y fotos del vehículo.

Un mes después de esta respuesta, el tramitador (llamémosle Dory) nos vuelve a enviar la misma carta con la misma respuesta motivada pendiente de los mismos documentos. Con puntualidad de relojero, las misivas idénticas irán apareciendo con cadencia mensual en la bandeja de entrada de nuestro correo electrónico.

Finalmente el cliente alcanza el alta médica y remitimos a Generali la reclamación desglosada, junto con el informe pericial de nuestro médico valorador y toda la documentación médica en que se basan la pretensiones indemnizatorias. Como respuesta, un mes después de la última carta, Dory vuelve a enviarnos una copia exacta de sus anteriores epístolas.

Accidente de tráfico con Generali: El poli bueno

Y en éstas estamos cuando aparece un nuevo personaje en la trama: el inspector de zona. Cuando han transcurrido un par de meses desde nuestra reclamación desglosada recibimos una llamada telefónica de este inspector, preguntando por el compañero del despacho que lleva la dirección del asunto.

En esencia, el inspector de Generali nos hace una oferta por lesiones que de media suele rondar el sesenta por ciento de la que sería justa. Nos invita a trasladársela al cliente y se niega amable pero rotúndamente a plasmarla por escrito.

Susto o muerte

Esta manera de actuar de Generali no es casual, sino premeditada, ya que dejan a las víctimas de accidentes de tráfico ante la siguiente tesitura:

  • Si acepta la oferta del inspector, por un lado ven considerablemente rebajada su indemnización, y por otro pueden tener incluso problemas para que les devuelvan los honorarios del abogado privado, ya que las negociaciones no se hacen por escrito.
  • Si deciden no aceptar la oferta, dado que ésta es telefónica, no tienen derecho a pedir un forense, viéndose forzados a pagar un perito médico (salvo que el despacho de abogados cuente con uno)
  • Finalmente, si se acude a juicio el abogado de Generali dirá que la demanda es precipitada y que su representada ha mostrado siempre su intención de pagar, extremo que acreditará exhibiendo los múltiples escritos idénticos de Dory, y asegurando que ha sido la parte actora la que no ha querido colaborar aportando toda la documentación solicitada.

Y lo peor es que cuando te toca un accidente de tráfico con Generali ni siquiera puedes quejarte a la Dirección General de Seguros, ya que no queda constancia de la llamada del inspector ni se detecta la mala fe de la aseguradora salvo que -como en el caso de FM Abogados- se constate que todos los expedientes tramitados con la misma siguen con pequeñas variaciones el mismo patrón.

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