Seguimiento a las víctimas de accidente de tráfico

No es una leyenda urbana: seguimiento a las víctimas de accidente.

Las compañías de seguros realizan un seguimiento a las víctimas de accidente de tráfico. Les explicamos cómo evitar problemas con la indemnización

Seguimiento a las víctimas de accidente de tráfico

Mucho se habla sobre el seguimiento a las víctimas de accidente de tráfico por parte de las aseguradoras, y en particular cuando existen lesiones y/o existe una sospecha de fraude. En este artículo no pretendemos acentuar la paranoia de nadie, pero sí explicar los riesgos a los que el accidentado se expone, y dar un par de consejos útiles a fin de evitar problemas con la indemnización en lo sucesivo.

¿Me están vigilando?

Quisiera empezar por tranquilizar a los accidentados. Estadísticamente, el porcentaje de casos con seguimiento a las víctimas de accidentes de tráfico no alcanza el uno por ciento del total. La razón es fácil de entender: el sobrecoste de hacer una vigilancia a los lesionados es importante, y por lo tanto no les sale a cuenta a los seguros incrementar los costes de cada siniestro salvo en casos concretos.

Normalmente el seguimiento a los accidentados se suele producir en dos circunstancias:

  1. Ante la sospecha de fraude.
  2. En caso de lesiones importantes.

¿Cuándo puede considerar la aseguradora que existe fraude? Por ejemplo, cuando las lesiones que reclamamos son excesivas a tenor de los daños sufridos por nuestro vehículo, cuando al menos uno de los coches indicados es de alquiler, si el lesionado ya ha tenido otros accidentes del mismo tipo anteriormente, si los intervinientes en el siniestro tienen algún vínculo (por ejemplo, si ambos conductores son vecinos, o familiares, o trabajan en la misma empresa), etc.

Asimismo, podemos encontrarnos con casos de seguimiento a las víctimas de accidente de tráfico si el periodo de curación supera de forma llamativa el tiempo habitual para ese tipo de lesiones, o cuando el accidentado está reclamando secuelas invalidantes para su día a día.

Modus operandi de los detectives

Vale. Supongamos que la aseguradora contraria ha decidido investigarnos. Esto entrañará la intervención de un agencia de detectives ¿qué actuaciones de seguimiento cabe esperar de ser así?

El protocolo de un detective en estos casos suele implicar una primera investigación del entorno personal, familiar y afectivo del accidentado (por su importancia, lo trataremos más adelante en el artículo). Acto seguido, se somete a seguimiento a las víctimas durante dos-tres días. Lo habitual es que el detective aparque su coche cerca de nuestro domicilio y nos siga en nuestro día a día durante la jornada. Este seguimiento acostumbra a documentarse con un vídeo, del que luego para el informe se seleccionan una serie de fotos.

Dependiendo del motivo por el que nos estén investigando, el objetivo del detective será distinto (demostrar que el accidente no existió, o bien ver si las lesiones que decimos tener afectan a nuestro día a día). Una cosa que he detectado con la experiencia de los años es que la información que la aseguradora facilita al detectiva es bastante escasa. Esto es, no se le indica por ejemplo el tipo de lesiones de las que se queja, y en consecuencia el detective no sabe si el hecho de que el accidentado camine con normalidad debe considerarse como una anomalía o no. No hace mucho tuvimos un juicio en el cual la aseguradora nos rebaría unas lesiones que impedían a nuestro cliente subir el brazo por encima de la cabeza, y nos aportaron un informe pericial. En el mismo no se hacía referencia -gráfica ni con palabras- a la dificultad para subir el brado, sino a que el investigado caminaba sin dificultad, y era capaz de agacharse. En el posterior interrogatorio en el juicio quedó claro que al pobre detective meramente se le había dado la instrucción de seguir al lesionado, pero no sabía qué limitaciones físicas debía demostrar que eran mentira.

En ocasiones el detective “interactúa” con el lesionado. Nos hemos topado en Abogados Accidentes Tráfico Tenerife en ocasiones en que mediante un “gancho” del detective se le pide por ejemplo al accidentado que ayude a cargar una maleta, o sostener en alto un objeto, etc. En otros casos el gancho o el propio detective intenta entablar una conversación que parece casual con el lesionado, tratando de que éste hable sobre el accidente, o con respecto de si en la actualidad está trabajando, haciendo deporte, etc.

Nuestro peor enemigo

No obstante, en la actualidad el seguimiento a las víctimas de accidentes de tráfico no suele entrañar -o no solamente suele entrañar- un seguimiento físico. ¿Para qué, si la inmensa mayoría de seres humanos publican con todo lujo de detalle hasta los avatares más níminos de su vida en las redes sociales?

Son docenas las reclamaciones de indemnización que se han malogrado porque la presunta víctima ha decidido colgar en Facebook o Instagram las fotos de su última juerga o del partido de basket que jugó el día anterior. Y lo peor es que como son manifestaciones de la propia víctima, y además tienen carácter público, se convierten en pruebas irrebatibles.  Además, a coste cero para la aseguradora, ya que hasta el propio tramitador de siniestros puede realizar un seguimiento a las víctimas de accidente de tráfico sin levantarse de la silla.

El consejo es claro: cuidadito con lo que publicamos (o compartimos) en las redes sociales si pretendemos reclamar una indemnización por lesiones en accidente de circulación.

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