¿Sale a cuenta reclamar el latigazo cervical por accidente de tráfico (al lesionado y al abogado)?

Hoy por hoy, ¿Sale a cuenta reclamar el latigazo cervical?

Con el nuevo baremo de accidente de tráfico, ¿sale a cuenta reclamar el latigazo cervical al accidentado? ¿le es rentable este tipo de asuntos al abogado?

¿Sale a cuenta reclamar el latigazo cervical por accidente de tráfico (al lesionado y al abogado)?

Visto el nuevo baremo de tráfico ¿sale a cuenta reclamar el latigazo cervical?

Hago la pregunta desde una doble vertiente: desde el particular que sufre este tipo de lesiones tras intervenir en un accidente de tráfico, y que puede plantearse si le sale a cuenta reclamar el latigazo cervical que ha sufrido a través del sistema previsto por la ley o por el contrario limitarse a aceptar lo que le quiera pagar la aseguradora responsable, y también desde el prisma del abogado -especializado o no en accidentes de circulación- a cuya consulta acude un accidentado a fin de encargarle la reclamación de la pertinente indemnización.

¿Sale a cuenta reclamar el latigazo cervical al particular?

Pongámonos en situación con un ejemplo habitual: Juan resulta con un latigazo o esguince cervical a consecuencia de un accidente de tráfico. Tarda en sanar -calculémosle un término medio- sesenta días, resultando al tiempo de recibir el alta con unas molestias residuales. Dado que su contrato es temporal, sólo se atreve a permanecer de baja laboral durante quince días, alternando el resto de la rehabilitación con el desempeño de sus actividades profesionales.

Haciendo un cálculo optimista de la indemnización que le correspondería a Juan, entraríamos en las siguientes cifras:

  • 15 días moderados X 52 euros.
  • 45 días básicos X 30 euros
  • 1 punto de secuela: pongamos 800 euros.

Si le sumamos 55 euros en concepto de gastos de transporte y farmacia, más 122 que le han descontado en nómina por los días de baja, concluiremos que la indemnización justa a la que debería aspirar Juan es a 3.107 euros.

Bien. Si Juan decide no hacer nada con la reclamación de su accidente de tráfico, esto es, decide esperar a ver qué le paga el seguro contrario, posiblemente acabe recibiendo en su casa o a través de su seguro una oferta de 1.500 euros, que contemplará el tiempo de tratamiento efectivo (descontado el plazo comprendido entre el accidente y el inicio de la rehabilitación, en el ejemplo 50 días) pagado todo como días básicos, sin contemplar secuelas ni aceptar gastos ni descuentos en nómina.

Planteado este caso arquetípico ¿sale a cuenta reclamar el latigazo cervical de nuestro amigo Juan?

Supongamos que Juan acude a un abogado, que en principio le cobrará un 15 por ciento de la indemnización que le consiga, dejando al margen posibles costes adicionales si han de intervenir otros profesionales.  A poco que el abogado sea mínimamente competente, conseguirá que a su cliente -por ejemplo- le contemplen el periodo de baja como moderado, le paguen algunos gastos (la mitad) y le abonen el dinero descontado en nómina. No logrará el letrado, empero, que le reconozcan el periodo total de curación ni que le reflejen la secuela. La indemnización resultante tras el acuerdo ascenderá a 1.979,5 euros, que supondría una mejora de 479,5 euros para Juan si no fuera porque el 15 por ciento del letrado que se ha de descontar de la indemnización asciende a 297 euros, por lo que Juan obtiene un aumento insignificante en su indemnización a costa de demorar el cobro de la misma y de invertir tiempo y esfuerzos en implicarse en la reclamación.

El abogado puede plantearle al cliente dar un paso más y judicializar el expediente, para lo cual necesita contar con un procurador y en no pocos lugares / situaciones con un perito médico valorador, con lo que a la postre para el caso más optimista, esto es, que se consiga en sentencia los 3.107 euros a que tiene derecho Juan, se deberá descontar de dicho importe el 15 por ciento del abogado (466 euros, más impuestos), la factura del perito (600 euros) y la del procurador (sobre los 200). El neto que le queda a nuestro accidentado, pues -y en el mejor de los casos- es de 1.841 euros. ¿Sale a cuenta reclamar  el latigazo cervical en un caso como éste?

Y, cierto es, si Juan está amparado por un seguro propio es posible que tenga derecho a que su aseguradora le devuelva una parte de lo que ha gastado en su propia reclamación jurídica, pero no hemos de olvidar algunas cuestiones referentes a las coberturas de libre designa:

  1. Las aseguradoras tienen una cantidad máxima para retornar
  2. Si no se interpone demanda, el seguro nos devolverá una cantidad simbólica, o incluso puede que ni nos devuelva cantidad alguna.
  3. El perito médico no es un gasto reembolsable para ninguna póliza.

En FM Abogados, como esta situación se nos representó de forma meridiana a la que se empezó a aplicar el baremo de tráfico, hemos paliado de alguna manera esta falta de rentabilidad que supone la intervención letrada en una reclamación de accidente de tráfico incluyendo dentro del 15 por ciento de nuestros honorarios los del perito valorador. De esta manera, por ejemplo, Juan sólo abonaría respecto de su indemnización de 3107 euros el 15 por ciento de nuestros honorarios y los 200 euros del procurador, por lo que le quedaría un neto de 2.441 euros y además le reembolsaría su seguro el total de nuestra intervención.

¿Sale a cuenta reclamar el latigazo cervical al abogado?

La idea para este artículo me la ha dado un cliente hace apenas unas horas. Había sufrido un latigazo cervical y, me confesó, había acudido a un abogado que conocía por haberle llevado otro tipo de asuntos. Resultó que ese letrado le dijo que ya no llevaba asuntos de tráfico, salvo que hubiera lesiones importantes, porque no le resultaban rentables.

Reflexionando sobre esto, y tras hablar con muchos compañeros, intuyo que más allá de la pura rentabilidad económica lo que sucede es que existe por parte de los letrados la sensación de que han dejado de llevar las riendas de este tipo de reclamación de indemnizaciones. Hasta hace poco, gestionar una reclamación por lesiones eran tan sencillo y claro como interponer una denuncia, solicitar una visita forense, negociar en base al informe del facultativo y acudir a juicio si no era factible alcanzar un acuerdo. Hoy por hoy cuando acude a la consulta de los despachos generalistas un accidentado, el abogado puede poco menos que abrirle una ficha y decirle que vuelva cuando tenga el alta médica. Y las negociaciones ya no se hacen desde una posición de igualdad, sino intentando arañar algún día o punto más de lo que ha reflejado en su informe el perito de la aseguradora. No cabe en ocasiones ni la amenaza de acudir a juicio, por cuanto los tramitadores del seguro parten de la base de que pocos accidentados por latigazo cervical van a adelantar una cantidad importante de dinero para poder acudir al juzgado. Visto así, el abogado se siente a remolque de la aseguradora y a su vez exigido por un cliente que no duda en manifestar su decepción ante la poca mejora que obtenemos respecto de la oferta inicial. Si encima luego la retribución en caso de lesiones musculares a duras penas se acerca a los 300 euros, es normal que más de uno tire la toalla.

Me preguntaba no hace mucho un compañero que colabora en península con nosotros cómo era posible que en la oficina de Tenerife nos saliera a cuenta reclamar un latigazo cervical, partiendo de la base de que ese 15 por ciento incluye abogados y perito médico. Realmente la fórmula que elegimos en su día fue arriesgada y cierto es que una tercera parte de los asuntos que llevamos apenas cubren gastos o son directamente antieconómicos. La rentabilidad la encontramos en el global de los temas (el latigazo cervical de hoy te puede recomendar unas lesiones de mayor envergadura mañana) y en el volumen de asuntos que con este sistema nos atraemos. No obstante, mentiría si dijera que la actual situación permite muchas alegrías en el sector.

¿Has sufrido un accidente de tráfico en Canarias?

Confía en FM Abogados. Mayor indemnización. Perito propio. Cobramos cuando cobras.